La actividad
que se hace todos los días es la rutina y se convierte en hábito: son siempre
las mismas, con la misma secuencia y a la misma hora.
El tener una
rutina establecida le facilita al niño aprender sobre el mundo que le rodea, anticipe
lo que va a ocurrir después y es una oportunidad de fortalecer la relación
entre padres e hijos.
El tiempo adecuado
para crear rutinas en nuestros niños es desde que nacen. El establecer horarios para toda y cada una
de las actividades de nuestro pequeño(a) será de vital importancia para su
desarrollo. Así tenemos:
Las comidas: Establecer la hora de la comida para fomentar los hábitos alimenticios.
El baño y el aseo personal: Enseñarle a lavarse las manos, cepillarse los dientes, utilizar el inodoro y más tarde a bañarse solito.
Hora de dormir y hora de siesta: El sueño es necesario para que se dé el
aprendizaje. Establezca un horario fijo a la hora de dormir o tomar la siesta.
Preferiblemente antes de llevar al niño a la cama establezca un tiempo de calma
(evite las cosquillas y otros juegos que lo animen) y utilice poca luz.Las comidas: Establecer la hora de la comida para fomentar los hábitos alimenticios.
El baño y el aseo personal: Enseñarle a lavarse las manos, cepillarse los dientes, utilizar el inodoro y más tarde a bañarse solito.
El juego: Proporcionar el espacio y la oportunidad para explorar, jugar y ejercitarse. El juego tiene grandes beneficios para el desarrollo de su pequeño y facilita el aprendizaje.
Lectura y Música: Tanto la música como la lectura fomentan el desarrollo del habla y lenguaje en los niños.
Puede cantarle una canción o contarle una historia, a su hijo le encantará y disfrutará escucharle a cualquier hora del día.
Beneficios de la rutina
El niño:
*siente que se preocupan por él
*se siente seguro y confiado
*aprende patrones de conducta social
*aprende a manejar sus emociones
*aprende a ser independiente
*aprende a desempeñar su rol en la familia
*aprende a ser responsable y organizado en las actividades tanto de la casa y como en la escuela.