Videos

28 jun 2016

¿Cómo ayudar al niño que no quiere ir a la escuela?



La negativa de los niños a ir a la escuela, suele estar basada en un miedo irracional, que puede aparecer por primera vez en niños que asisten a escuelas infantiles de edad preescolar. El doctor Gautham de la Clínica de Medicina Neuro-Conductual nos dice que una causa común de rechazo a la escuela, sobre todo en niños pequeños, es la ansiedad de separación. Esto es parte del desarrollo del niño y se produce cuando se separa de la madre o el cuidador principal. En niños que ya han estado asistiendo a la escuela y repentinamente presentan este temor, lo que hemos encontrado es que pueden existir problemas familiares con la amenaza de la separación de la pareja y el niño sin tener conciencia clara de ello, presenta los síntomas como una forma de cuidar que no pase nada. Para manifestar su disgusto por asistir a la escuela, el niño suele quejarse de dolores de cabeza, de garganta o de estómago justo antes de la hora de partir hacia la escuela. Es recomendable acudir al pediatra para que descarte que dichos síntomas no estén relacionados con algún problema fisiológico.


La “enfermedad” mejora cuando se le permite quedarse en la casa, pero reaparece a la mañana siguiente antes de ir al colegio de nuevo. En algunos casos, el niño puede negarse por completo a salir de la casa y para eso utilizará todas las estrategias a su alcance como llorar y reaccionar con una rabieta. Cuando se ha descartado la existencia de problemas de salud, será el psicólogo el encargado de diagnosticar y tratar estos miedos.


Esta actitud es muy frecuente en los primogénitos, sobre todo, cuando tras la llegada de un hermanito ven cómo él debe salir de casa, mientras su mamá se queda al cuidado del hijo menor. La negación de ir a la escuela puede aparecer también después de un período en el que el niño ha estado en casa en compañía de su mamá, por ejemplo, después de las vacaciones, de unos días de fiesta o después de una breve enfermedad.


Recomendaciones para los padres:

  • Demostrarle comprensión y amor.

  • Hablar con él para saber a qué le tiene miedo. Tratemos siempre de asegurarle que jamás lo abandonaremos y que al asistir a la escuela encontrará nuevos amigos.

  • Se sugiere que el niño asista a la escuela para no favorecer que el problema se complique.
  • En los pequeños que ingresan por primera vez al jardín de niños y presentan nerviosismo por separarse de la madre, puede ser recomendable pedirle al papá su participación para que sea él quien lleve al menor a la escuela en lo que se va logrando su adaptación.

  • Organizar una rutina diaria a nivel de horarios y normas.

  • Fomentar las amistades escolares para que se establezcan también fuera del centro escolar.

Lo más recomendable en estos casos es buscar la ayuda de un especialista que nos dé el tratamiento más adecuado para que nuestro hijo crezca sano, feliz y sobre todo, que pierda el miedo a ir a la escuela.


www.guiainfantil.com › Artículos › Educación › Escuela / Colegio
 

1 jun 2016

¿Qué debe ya lograr mi niño de 5 años?


La manera en que su hijo juega, aprende, habla y actúa nos ofrece pistas importantes sobre cómo se está desarrollando. Los indicadores del desarrollo son las cosas que la mayoría de los niños pueden hacer a una edad determinada.
¿Qué hacen los niños a esta edad?
En las áreas social y emocional
-Quiere complacer a los amigos
-Quiere parecerse a los amigos
-Es posible que haga más caso a las reglas
-Le gusta cantar, bailar y actuar
-Se preocupa y muestra empatía por otros
-Está consciente de la diferencia de los sexos
-Puede distinguir la fantasía de la realidad
-Es más independiente (por ejemplo, puede ir solo a visitar a los vecinos de al lado) [para esto todavía necesita la supervisión de un adulto]
-A veces es muy exigente y a veces muy cooperador

En las áreas del habla y la comunicación
-Habla con mucha claridad
-Puede contar una historia sencilla usando oraciones completas
-Puede usar el tiempo futuro; por ejemplo, “la abuelita va a venir”
-Dice su nombre y dirección

En el área cognitiva (aprendizaje, razonamiento, resolución de problemas)
-Cuenta 10 o más cosas
-Puede dibujar una persona con al menos 6 partes del cuerpo
-Puede escribir algunas letras o números
-Puede copiar triángulos y otras figuras geométricas
-Conoce las cosas de uso diario como el dinero y la comida

En las áreas motora y de desarrollo físico
-Se para en un pie por 10 segundos o más
-Brinca y puede ser que dé saltos de lado
-Puede dar volteretas
-Usa tenedor y cuchara y, a veces, cuchillo
-Puede ir al baño solo
-Se columpia y trepa

Miss Iliana Vásquez

5 ene 2016

Vivimos en la era del parecer


Muchos en algún momento de nuestras vida quisimos cambiar algo de nuestro cuerpo según el sexo: ser más alto/a, más bajo/a, más corpulento, con más redondeces; tener una boca, o nariz u ojos diferentes, etc. 

En el campo de la personalidad: ser más populares, más sociables, intrépidos, más seguros, exitosos, etc, Mientras estos deseos de ser diferentes, de cambio de algún aspecto no provoca auto rechazo, sufrimiento o dependa de ellos el bienestar emocional no es grave; pero síntomas como la anorexia, bulimia, compras compulsivas, dependencia de la moda, al cirujano estético, al botox, etc nos lleva a pensar en que el parecer se volvió más importante que el ser, al extremo de estar dispuestos a correr riesgos vitales por lograr la tan anhelada apariencia que supuestamente nos asegure la felicidad, los éxitos personales, profesionales, etc. 


9 nov 2015

La importancia de la estimulación del lenguaje en los niños preescolares.




El lenguaje es una forma de comunicación. Necesitamos el lenguaje para hablar con otros  y para escuchar a otros.

Vygotsky manifestaba que el lenguaje desempeña un papel aún más importante en la cognición. El lenguaje es un verdadero mecanismo para pensar, una herramienta mental; el lenguaje hace al pensamiento más abstracto, flexible e independiente de los estímulos inmediatos.
Los niños en el primer año de vida, a través de una adecuada estimulación sensorial, logran madurar las áreas que permiten el desarrollo del lenguaje y el habla. Cuando esto no se logra, debido a causas como la sobreprotección, la falta de estimulación, daños emocionales, falta de maduración cerebral, entre otras, el niño presentará un desarrollo del lenguaje o del habla no adecuado, provocando que su comunicación se vea interferida de una u otra manera.

Si observamos características como: poco vocabulario, habla incomprensible, la no producción de ciertas letras o de palabras, la ausencia de una estructura clara en la oración que utiliza, pocas ideas, entre otras; estamos frente a un problema de lenguaje o habla y es necesaria una intervención oportuna.

El lenguaje se desarrolla ante la estimulación adecuada de la percepción, ya que es la primera fuente con la cual se toma y analiza la información del medio a través de los sentidos, con la que se construye el conocimiento y el pensamiento para desarrollar el lenguaje. 

De la misma forma, la memoria es un área que da estabilidad, debido a que permite la retención de la información y vocabulario, para realizar tareas simples y complejas en los años de adquisición del lenguaje, además la atención y concentración, que ayuden a terminar la tarea que se ha iniciado.

La integración de las emociones, del aprendizaje y una adecuada maduración cerebral son indispensables para la adquisición del lenguaje, por lo cual estas deben tener un equilibrio en su desarrollo, ya que puede conllevar a un desfase en el lenguaje.

Los movimientos que se realizan con la cara, boca y cuello son los que nos ayudan a hablar, así como todo lo referente a los procesos respiratorios, prosódicos (ritmo, entonación y articulación al hablar), permitiendo coordinación, comprensión y producción adecuada y saludable del habla.

Los factores ambientales, afectivos y emocionales influyen en el habla del niño, por ejemplo, podría tartamudear, por lo que se debe regular el nivel de excitación emocional, logrando control sobre la conducta, la tolerancia afectiva y la expresión de emociones. Todo esto ayuda a la emisión coordinada y consciente del habla que se lleva de la mano con la percepción dada desde el cerebro hasta los movimientos realizados al hablar.

Las patologías del lenguaje y habla son intervenidas por el terapeuta del lenguaje, quien, bajo un proceso de diagnóstico e intervención, trata dicha situación, en ocasiones de la mano con otros especialistas.

ETAPA LINGÜÍSTICA O VERBAL
En esta etapa, el niño/a dispone ya de un lenguaje bastante comprensible que irá ampliándose paulatinamente. Realmente comienza a finales del segundo año. Diferencia los fonemas, aunque con alguna dificultad, la ecolalia o emisión de las sílabas finales de cada palabra desaparece, aunque en momentos de tensión puede volver a aparecer; asocia palabras oídas con objetos que le rodean, inventa palabras nuevas cuando tiene dificultad para articular una en concreto.

TRES AÑOS
Comprensión: Entiende las preguntas y responde. Comprende y realiza dos órdenes sucesivas.
Expresión: Usa oraciones compuestas y complejas. Experimenta juegos de palabras y usa con frecuencia giros gramaticales.
Manifiesta capacidad de contar historias mezclando ficción y realidad.

TRES AÑOS Y MEDIO
Comprensión: Contesta a dos preguntas seguidas. Puede realizar tres órdenes consecutivas.

CUATRO AÑOS
Expresión: Tiende a superar el estadio infantil del lenguaje.
Realiza combinaciones gramaticales de estructura compleja y compuesta, formando oraciones largas de alrededor de diez palabras. En esta etapa el lenguaje del niño está bien establecido, aunque todavía muestra desviaciones de la norma del lenguaje adulto, más en estilo que en aspectos gramaticales.
 
CINCO AÑOS
Articulación: Desaparece el carácter infantil.